Vamos de FightClubFSR

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Todo empezó hace unos días en twitter (que es donde empiezan estas cosas). Recibimos un mensaje directo de Vicente Lloret ( @vilovi_fisio). Para los que no lo sepáis, cuando Vicente te envía algo seguro que acabas liado, eso sí, liado en algo que merece la pena, una experiencia de la que podrás enriquecerte personal y profesionalmente.

En este caso la propuesta era colaborar en la preparación de un #FigthClubFSR dedicado a la fisioterapia en geriatría. Para los que no lo sepáis este es un evento que organiza de manera mensual la asociación Fisioterapia sin Red de la que somos socios los 4 autores de este blog, y en el que en diferentes sedes repartidas por toda España, se organizan grupos de estudio y debate sobre un tema diferente cada semana. Para todos los que no conozcáis la dinámica o la asociación os aconsejamos que visitéis el siguiente enlace http://www.fisioterapiasinred.com/fightclub .

Esta era una inmejorable oportunidad para llevar al 1.0 las razones principales que nos llevaron a crear y a mantener este blog y por tanto solo nos quedaba ponernos manos a la obra.

Un miércoles a las 22:30 (a la hora que se hacen estas cosas) se convocó la primera reunión de ponentes. Un grupo excepcional de compañeros que iban a dedicar su tiempo y su esfuerzo a comunicar y compartir sobre Fisioterapia en Geriatría. Algunos de ellos tenían experiencia en Geriatría y pudieron aportarla, otros no tanta y supieron ayudarnos a darle la orientación a nuestra presentación que pudiera resultar interesante para el resto de compañeros que no se dedican diariamente a nuestro ámbito.

La verdad es que ha sido un placer trabajar con cada uno de ellos. Increíblemente, el gran problema que suponía el poco tiempo que teníamos para prepararlo, no solo no lo fue sino que en 5 días habríamos estado en condiciones de exponer.

Diapo Geriatria

La presentación tenía una doble intención, dar a conocer nuestro ámbito de actuación, y lo que hacemos en nuestro día a día, y aportar elementos útiles para nuestros compañeros en su práctica diaria.

La sesión se estructuró vertebrada por un caso clínico ( que podríamos catalogar como típico) que nos permitió recorrer y debatir los síndromes geriátricos más habituales, la valoración general del anciano (con sus características específicas), las diferencias entre estar institucionalizado o no, algunos de los tests más utilizados (también los que utilizan los compañeros de equipo multidisciplinar), las ayudas técnicas , las sujeciones y hasta algo que, desgraciadamente, está en pañales en nuestro país, la fisioterapia en los cuidados paliativos. Tampoco olvidamos dar un repaso a todos aquellos mitos sobre el paciente geriátrico (y que ya hemos mencionado en más de una entrada en este blog) y a las Red Flags.

El Feedback recibido de todos los ponentes es que la sesión fue muy provechosa en todas las sedes y nos sentimos muy satisfechos.

Además queda un material de consulta sobre algunos de estos temas a falta de versión definitiva podéis consultar en https://plus.google.com/105805749100050061569/posts/3vtksF9UmMp

Queremos dar las gracias especialmente a Fisioterapia sin Red (@FisioSinRed) por ofrecernos esta oportunidad de la que nos llevamos, la experiencia, muchas habilidades tecnológicas (otra de las grandes ventajas de ser ponentes) y muchos conocimientos aportados por todos y cada uno de nuestros compañeros.

Dedicamos esta entrada a Victoria Toledo (@VitoToledo), Inma Villa (@Villa_Inma) Hermes (@FisioHermes),  David Aso (@Fisioaso), Berta de Andrés (@Di_berti_da), por el placer que ha supuesto trabajar juntos y por el resultado, que creemos, muy bueno.

Olga, Ángeles, Gabriel y Joaquín

Bailando con M

abuelos bailando

Hoy he entrado como cada día en la residencia. De entre las personas que me esperan está M., aunque ella no lo sabe. No es consciente de que va a recibir tratamiento de fisioterapia, algunos días , ni siquiera es consciente de conocerme.

Vienen a mi cabeza los momentos en que M caminaba sola por la residencia, aquellos en que me cogió antipatía y no quería que la acompañara mientras bajaba al salón, aquellos momentos en que mi tratamiento no estaba en mis manos, sino en mis palabras, transmitiendo a las gerocultoras lo necesario que resultaba que la estimularan a caminar y ser lo más autónoma posible.

Recuerdo el día en que leyendo el parte del día, esa gran y muchas veces olvidada herramienta de información y comunicación, vi la anotación del parte de caídas. M había intentado sentarse en el sillón que no existía, aquel que no estaba al lado del brazo del último sillón de la sala. El diagnóstico desde Urgencias era claro, la temida fractura de fémur.

Su llegada a la residencia fue, desgraciadamente, como tantas otras, sin saber exactamente que procedimiento quirúrgico se había seguido y horas después de mi hora de salida. Su tratamiento se trasladó a mi whatsapp, recibiendo fotos del informe y recordando el protocolo antiluxación, las medidas de precaución… que había explicado por la mañana por si le habían colocado una prótesis.

También recuerdo la sentencia de muchos, no volverá a caminar.

Me tenía que plantear el tratamiento de fisioterapia de una residente con deterioro cognitivo severo y que no tenía afinidad conmigo… ¡Vamos mal!

En este tipo de casos plantearte la posibilidad de realizar una sesión al uso resulta imposible. Debes incluirlo en el día a día del paciente. ¿Como la consigo poner de pié? ¿Cómo introduzco ejercicios como, por ejemplo, los que describe tan bien Samuel Gil ( @Fisiostyle) en su blog ? http://soypacientedesamu.wordpress.com/2013/10/01/ejercicios-especificos-para-cojera-despues-de-la-protesis/

En el caso de M solo encontré una solución. Proponerle a bailar. Cada día hemos bailado para ir al salón, al comedor… He podido introducir desplazamientos laterales, ejercicios de potenciación en bipedestación… M ha vuelto a caminar aunque siempre acompañada.  Su familia está sorprendida, a M nunca le gustó bailar.

En este largo año ya, las gerocultoras han comprendido lo importante que ha sido su labor en este proceso, lo que han colaborado haciéndola caminar para ir al WC, teniendo la paciencia para hacer todas y cada una de las transferencias tal como se les ha pedido desde Fisio y T.O. Finalmente, la mayoría, ha entendido los beneficios que han aportado a M.

Desde hace un par de meses M ha empeorado. Una infección intestinal, que ha durado demasiado, la ha debilitado. Una infección de orina la ha desorientado. Su estado cognitivo ha empeorado…

Hoy al entrar, su sonrisa ha sido la de siempre, nuestras ganas de que siga bailando también, pero sus fuerzas no se lo permiten. Sé que si no hemos perdido esta batalla, estamos a punto. Como decía mi amigo y compañero Gabriel en https://fisioterapiageriatriayotrasopiniones.wordpress.com/2013/10/03/lo-que-hay-que-tener/ , no se puede ganar siempre y es posible que tengamos que aceptar que hemos perdido funcionalidad.

Algunos me dirán un “ya te lo dijimos”, será ventajista, el tiempo siempre parece darles la razón aunque no es cierto. Otros quizás pensarán si ha merecido la pena, y tendremos que recordarle todo lo que ha conseguido durante un año.

Yo seguiré intentando bailar con M. Ella, como persona, se merece que lo intente hasta que sea imposible y, si hemos perdido esta batalla, que luchemos la próxima.

El deterioro cognitivo borra el pasado del cerebro de nuestros residentes, pero que no lo haga del nuestro. Se merecen mantener sus derechos, su dignidad y nuestra atención hasta el final, hasta que nos dejen definitivamente.

Vilches sólo se fiaba de él mismo

ancianosCuantos más años cumplimos, más recuerdos tenemos, más historietas de abuelo cebolleta y, si, más patologías. Parece que algunos mayores hacen un intenso ejercicio de coleccionismo. Y no porque ellos quieran. De ellos ya hablaremos en otra ocasión. Algunas veces, sólo tienen un par de ellas y sus secuelas correspondientes. Pero pueden acarrear muchos problemas.

Marta es una residente joven. Se diría que está entre la juventud de la casa. Sin embargo, una hemiplejía le dificulta bastante la vida. Le ha postergado a una silla de ruedas, le ha robado la independencia para las actividades básicas de la vida diaria y le ha dificultado enormemente la comunicación con el resto de residentes y el personal.

No tiene muchos más problemas (como si fuera poco lo que he contado). Algunas cosas han mejorado, pues una silla de ruedas eléctrica le ha dado la independencia que le permite salir al banco, dar un paseo o tomar un café en una terraza. Puede ir al wc sola y sólo le han de cortar la comida.

Pero, hete aquí, que los huesos también acusan el paso de los años. Y la mano izquierda ha empezado a presentar esos bonitos dolores y deformaciones propios de procesos reumáticos.

Ah, se me olvidaba, la hemiplejía es derecha y se acompaña de una afasia motora que limita mucho su conversación. Aunque, con un algo de paciencia y sin presionar, puedes mantener una conversación con ella.

En la residencia, el médico no conseguía mejorar el dolor que dificultaba la movilidad de la UNICA mano útil de Marta. Por eso, se procedió a derivarla a los especialistas del hospital. Quizá un experto pudiera dar con el tratamiento adecuado.

A su vuelta de la consulta, me subió la tensión cuando leí el informe que trajo. Venía a decir que, como tiene deterioro cognitivo, pues que no colaboró y que sigamos con el mismo tratamiento.

¡TOMA YA! medio tonta me quedé. Marta me mostraba su malestar e indignación porque no le habían hecho nada.

Sorprendida, miré más papeles. En el informe de derivación se había colado un dato erróneo -no se de dónde salió pues lo extrae el programa de todas las historias profesionales-. Decía que tenía deterioro cognitivo. ERROR.

Pero mayor error fue el del traumatólogo de turno. Tras leer el informe no “supo” diferenciar la afasia de Marta de un deterioro cognitivo. Lo que me lleva a pensar que no se esforzó mucho en hablar con ella. Pues Marta, si no es con la palabra, es con los gestos, te cuenta lo que pasa. Trabajo en una residencia asistida, más del 20% de los usuarios presentan deterioro cognitivo en diverso grado. Y os puedo prometer que la diferencia entre la afasia y los problemas del habla que se dan en fases avanzadas del deterioro cognitivo es clara, clarísima.

Creo que todo paciente, mayor, hemipléjico, afásico, con/sin alzheimer, se merecen un esfuerzo superior por parte de todos los profesionales sanitarios que se topan con ellos. Si no es así, nuestra calidad profesional y personal queda bastante deteriorada.

Ah, tras un PAR de derivaciones más, se dio con el tratamiento adecuado. Hasta la siguiente.